Prisión perpetua para el femicida de Úrsula en Rojas

El ex policía Matías Martínez fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de su ex pareja Úrsula Bahillo, la joven de 18 años a quien asesinó en febrero de este año de 15 puñaladas, en Rojas, provincia de Buenos Aires.

El veredicto estuvo a cargo del Tribunal Oral Criminal 1 de Junín, que dictó la pena en consonancia con los pedidos de la querella y la fiscalía, que coincidieron en pedir perpetua para el ex policía por el homicidio doblemente agravado.

Martínez llegó al juicio detenido, dado que está privado de la libertad desde el 8 de febrero, cuando fue aprehendido por el femicidio. En ese momento, el ahora condenado aseguró que había asesinado a Bahillo de 15 puñaladas en defensa propia, porque la joven había intentado atacarlo.

Un femicidio anunciado, una Justicia sorda
Martínez cometió el femicidio el mismo día en que, según consta en los oficios policiales, la justicia de Paz de Rojas finalmente había ordenado vía correo electrónico que el municipio otorgara el botón antipánico a Bahillo pero nadie abrió el e-mail esa jornada. El dispositivo jamás fue entregado.


Luego del crimen, amigas de la joven dieron a conocer por redes sociales una serie de audios y mensajes en los que Ursula relataba a amigas amenazas y episodios de violencia a los que la había sometido Martínez.

«Me dijo que me iba a matar», «no aguanto más», «tengo mucho miedo», «me arrancó todos los pelos» y «me re cagó a palos», son algunas de las frases que la joven contó en un mensaje de audio enviado a una amiga el 16 de noviembre del año pasado.


La adolescente fue hallada el 8 de febrero cerca de las 20.30 asesinada a puñaladas entre unos pastizales en un campo ubicado a la altura del paraje Guido Spano, a unos 13 kilómetros de Rojas, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires.


Esa misma noche fue detenido Martínez, quien presentaba lesiones auto provocadas por las cuales quedó internado. Días después, se conoció, además, que el policía tenía tres sumarios en curso en Asuntos Internos, uno de ellos por amenazar a una superior diciéndole: «Si me trasladan tiro una bomba.»