11 de octubre: último día de libertad los pueblos originarios de América

«El 12 de octubre de 1492 llegó Colón a nuestras tierras, y con él, el autoritarismo, la avaricia y el primer genocidio, que en 30 años devastó las poblaciones originarias de las Antillas. Luego llegaron Hernán Cortéz y Francisco Pizarro inaugurando la práctica de los secuestros extorsivos.

La conquista le costó a América 80 millones de vidas que quedaron en las minas, en los obrajes, en las haciendas, para enriquecer al reino de España y a los banqueros europeos.
Hoy, a más de 500 años, sigue la lucha desigual de los mapuche contra el emporio Benetton, dueño de 900.000 hectáreas en la Patagonia, el hambre de los Qom y Wichis provocado por la avaricia azucarera y sojera, la muerte de los niños Guaraníes intoxicados de pinos y papeleras, la pobreza de sus descendientes, excluidos en los márgenes de las ciudades.

Con estos antecedentes resulta paradójico que algunos espacios educativos sigan festejando el 12 de octubre.

No festejamos el saqueo, la violación y el asesinato. Sí recordamos al 11 de octubre como el último día de libertad de los Pueblos Originarios. Este pequeño homenaje es a la resistencia de los rebeldes que como Tupac Amaru, Guaicaipuro, Lempira, Lautaro, Bartolina Sisa y miles más que prefirieron morir luchando… pero libres.

Ellos, quienes nos antecedieron en esta tierra y que enseñaron a sus hijos e hijas a cuidarla, tal como dice el proverbio mapuche: «nadie es dueño de la tierra, la recibe en préstamo cuando nace y la debe devolver a la naturaleza más próspera y fértil cuando se va.»

Texto de @indigenas.de.america